El Camino del Erizo

Aventuras y desventuras de un Erizo dormilón… y friki!

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La Separación

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En esta ocasión, en el curso de Relatos se nos pidió que escribiéramos una historia con tres personajes que dejasen el final abierto. Le di muchas vueltas a qué tipo de historia podría contar, pero de una forma u otra siempre acababa volviendo a la fantasía. Hasta que un día antes del curso se me ocurrió una idea: ¿y si los personajes, en lugar de ser personas, fueran Dioses?

Llevo trabajando el trasfondo de Vilia desde hace más de quince años, y si bien siempre me había referido a la Separación como el momento de la creación del mundo, nunca había tenido la oportunidad de describirla. Durante este último año he trabajado en la definición del mundo con la intención de proponerlo como marco de campaña. Durante ese trabajo tuve la oportunidad de visitar la religión de la Terra Conocida y definirla con mayor detalle. Este pasaje que escribo a continuación me parece un ejemplo perfecto de los extractos que podrían tomarse de los textos sagrados que modelan las religiones existentes en este mundo fantástico.

Sería muy interesante captar las diferencias que podrían existir entre las versiones del culto a los diferentes Dioses de Vilia, que aunque relacionados entre sí, tienden a dar mayor importancia a aspectos concretos.

Este texto también está disponible en el blog de Vilia, en el siguiente enlace: http://vilia.es/2018/12/14/la-separacion/


El choque de sus espadas y de sus voluntades fue tan intenso que hizo temblar las estrellas del firmamento.

El vacío fue atravesado por destellos de luz divina y por zarcillos de oscuridad primigenia. Toda la creación se estremeció bajo la lucha feroz de dos hermanos que pugnaban por imponer sus designios sobre el lienzo hecho pedazos de la realidad.

Thrain empuñaba su espada con la ira justa del que había sido llamado Padre de los Dioses. Un halo de luz lo envolvía, convirtiendo el caos a su alrededor en titilantes lanzas que, como relámpagos, eran enviados contra su hermano y mortal enemigo. Levain, envuelto en un aura de caos y destrucción, se defendía deshaciendo los ataques que recibía en pura entropía, deslizándola de nuevo con sibilino ahínco contra el Gran Padre. Su espada hendía el espacio que separaba a ambos Dioses, deshaciendo la energía y la materia en polvo y en Caos; chocando contra el arma de Thrain en busca de un resquicio donde poder socavar su tenacidad desde el interior.

Los Dioses lucharon durante siglos, los cuerpos yacientes de sus aliados dispersos por el campo de batalla. Solo Liveta, la Diosa de la Luz y consorte de Thrain, observaba entre lágrimas el horror que tan desproporcionado combate había causado. No osaba intervenir.

La batalla parecía no tener fin. Ninguno de los Dioses cedía un solo milímetro. Cada estocada era detenida en un choque desgarrador. Cada finta era respondida con una defensa férrea. Cada argucia era desarticulada con una imparable fuerza de voluntad.

Entonces, Levain, sabiendo la imposibilidad de ganar a su hermano en una lucha justa, utilizó su última argucia. Bajando sus defensas se dejó golpear. El cuerpo y la consciencia del Dios Olvidado se estremecieron y cayeron al Caos Primordial que envolvía el campo de batalla. Thrain, viendo a su enemigo vencido, dejó descansar su espada y se dirigió a él, su justa furia ardiendo en su mirada:

-Tu traición acaba aquí, hermano. Prepárate para perderte en el caos eterno que tanto atesoras. No puedes vencerme.

Levain rio con sorna antes de contestar.

-Ya te he vencido, hermano -dijo haciendo un gesto con su mano, que comenzaba ya a deshacerse-. Mira a tu alrededor. ¿Qué queda de la creación que tanto anhelabas proteger? Todo lo que hay alrededor es Caos. La Separación que había predicho se ha cumplido.

Y Thrain observó y se dio cuenta de que su hermano, aún vencido, tenía razón. Su creación yacía en pedazos, dispersa por el firmamento. Muerta.

-Lo que fue creado una vez puede ser creado de nuevo -anunció Thrain con determinación.

E introduciendo sus manos en el Caos Primordial tomó los fragmentos de su creación anterior. Con sus dedos, guiados por su voluntad inquebrantable, fue creando un mundo: un lugar de orden en mitad del firmamento. Y lo iluminó con la luz y el fuego divino que eran suyos por derecho. Así fue creada la Terra Conocida.

Pero Levain volvió a reír entre estertores mientras su esencia se disipaba en el Caos a su alrededor.

-Estúpido -dijo-. Has llevado a cabo tu creación partiendo del Caos más absoluto. Este nuevo mundo porta mi propia semilla en su interior y algún día dará fruto. ¡He vuelto a ganar!

Y Levain se desvaneció por siempre, dejando a Thrain con un mundo iluminado pero no eterno, un trozo de orden envuelto en Caos, nacido del Caos. El Dios se lamentó, viendo su eterna derrota en la derrota del propio Levain, sabedor de que su destino sería el mismo que el de su hermano. Y fue entonces cuando Liveta, acercándose con afecto a su amado, le susurró al oído:

-No sufras, amor, porque tu creación no sea pura. No sufras por el odio de Levain ni por su engaño envenenado. Observa este nuevo mundo: inocente, recién nacido.

Thrain lo hizo y pudo ver infinidad de detalles en sus montañas, hermosas llanuras y largos valles, profundidades abisales en sus siempre oscilantes océanos. Y en todo ello vio Thrain lo quería decirle su amada y que, juntos, dieron a luz: esperanza.

-Este mundo merece ser guiado y cuidado para que pueda existir eternamente -concluyó el Justo Padre, y Liveta asintió.

-Tu deseo se hará realidad.

Y acto seguido Liveta, la Gran Madre, se inclinó sobre la Terra Conocida y la envolvió entre sus brazos. Con un suspiro dejó escapar una parte de su divinidad, impregnando con ella el mundo y dando forma a centenares de seres que lo habitasen. Con su último hálito, el más profundo, dio forma al ser humano y lo colocó a sus pies, envolviéndolo en su infinito amor.

-Esta creación es tanto tuya como mía -anunció Liveta volviéndose hacia Thrain-. Yo les enseñaré la bondad y el amor que los acerquen a la divinidad. Tú le inculcarás la fuerza, la lealtad y el sentido de la justicia necesario para que se mantengan firmes en su cometido divino.

>>Y juntos podremos salvar este mundo de la depredación del Caos.

Y así, ambos Dioses observaron su creación, complacidos.

Ninguno de ellos pudo sentir como una voz susurraba desde las profundidades del firmamento, como una letanía proveniente del Caos más infinito y primordial:

-…y el Caos llegará a todos los rincones de la existencia…

Written by Erizo

14/12/2018 at 11:31

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Leyendas

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Gothic Angel holding Demon - Luis Royo

Gothic Angel holding Demon – Luis Royo

-Había una vez -comenzó el bardo-, hace muchos años, antes de que los Dioses hiciesen a Terra tal y como es ahora, todos ellos vivían juntos y en paz. No existían el bien ni el mal. Tan solo había futuro y prosperidad. Y fue precisamente en esos días, los ultimos antes de la Separación, cuando ocurrió esta historia.

>>Habla de dos Dioses: Marmain, Diosa del agua, y Bahamut, Dios de la Fuerza… éste no era su verdadero nombre, pero más tarde pasaría a ser llamado así, quedando escrito en la historia… pero bueno, no nos adelantemos.

>>Estos dioses se amaban.

>>Eran felices el uno en la compañía del otro, y les gustaba volar sobre todo lo que habían creado: montañas, valles, ríos, glaciares… Y todas las cosas vivas que eran sus hijos, y que por aquel entonces habitaban el mundo.

>>Pero llegó un día en que los dioses se pelearon entre sí. Thrain, Dios de la Justicia, y Levain, Dios del Mal, hermanos en un principio y creadores del mundo, se separaron, y comenzaron una guerra devastadora. Bahamut era un gran amigo de Levain, mientras q Marmain era hija de Thrain. El odio entre ambas familias los separó sin que ellos pudieran hacer nada al respecto.

>>Y un día, Bahamut fue llamado por su amigo Levain para q formase parte de su ejercito.

>>A Bahamut se le presentó un gran dilema. Cómo decírselo a su amada? No soportaría verla llorar, y si ella le pedía que se quedase a su lado… era consciente de que entonces no podría cumplir con el encargo de Levain.

>>Así pues, esa misma noche, mientras la hermosa Marmain dormía, Bahamut abandonó el lecho que compartían, miró por última vez los azulados cabellos de su amada, y con lágrimas en los ojos se dirigió hacia la ventana. Y desplegando sus blancas alas, echó a volar…

>>Cuando Marmain se despertó al día siguiente, no encontró a su amado, y la preocupación y la pena la envolvieron. Durante varias semanas, Marmain no pudo comer (sea lo que sea lo que coman los dioses), y la pena empezó a consumirla.

>>Y entonces estalló la guerra.

>>El cielo se volvió rojo. El sol era un disco de un tono dorado muy gastado, como si estuviera viejo y cansado. De las nubes llovía ácido, y los mares se habían teñidos de sangre. Los Dioses lucharon, el bien contra el mal.

>>Y durante la lucha resonaban con fuerza varios nombres entre los seguidores de Thrain. Uno de ellos era el de Marmain.

>>Levain, Dios del Mal, había invocado demonios y dragones, ayudados por aquél que se hizo llamar el Señor de los Dragones. Los dioses benignos no tuvieron más remedio que defenderse. Convocaron seres d gran poder para ayudar en su lucha, pero la guerra parecía no tener fin.

>>Un día, Marmain fue llamada a presencia de Thrain, su padre. Se había corrido la voz de que el Señor de los Dragones se dirigía hacia ellos por el mar, y ella era la más indicada para detenerlo. Acompañada de 7 ángeles, se dirigió a la costa teñida de color rojo y dorado, y allí esperó a su odiado enemigo.

>>Y la batalla comenzó.

>>Mientras los dragones y los ángeles se enzarzaban en una peligrosa batalla aérea, Marmain buscó al Dios enemigo, y pudo divisarlo cubierto de una poderosa armadura negra, embozado su rostro en un yelmo, y con sus poderosas alas negras susurrando al viento. Se acercaba a su posición empuñando una maza de guerra rebosante de poder.

>>Marmain se lanzó al ataque, y cuál fue su sorpresa al ver que conseguía vencer al hombre de la armadura apenas sin dificultad. Ensangrentado y vencido, el enemigo descendió a tierra seguido de Marmain. Y una vez abajo… -el bardo se detuvo, su joven audiencia parecía contener la respiración.

>>Una vez abajo, el yelmo que llevaba se cayó, y reveló un rostro más que conocido para Marmain: Bahamut, Dios de la Fuerza. Señor de los Dragones.

Bardomero esperó a que las expresiones de sorpresa de los presentes se desvaneciesen por sí solos, regodeándose en la expectación.

-No se sabe exactamente lo que pasó después. Algunos dicen que Marmain asesinó a su marido por orden de su padre. Otros dicen que lo dejó marchar, y que nunca se volvió a dejar ver a causa de la vergüenza y la tristeza que vio en el rostro de su amada.

>>Lo q sí se sabe es que Marmain volvió a su pueblo victoriosa ese día. Sin embargo, aquellos que la vieron no encontraron ningún atisbo de regocijo en su mirada.

>>Pocos días después, Marmain murió. Fue, según se dice, la primera vez que un Dios dejó la vida eterna.

>>De nuevo, no se saben las causas. Algunos dicen que se dejó morir de pena, que la tristeza la consumió. Otros, que dejó escapar su inmortalidad para reunirse con el hombre al que días antes había vencido, en otro mundo donde estuviesen siempre juntos.

>>Pero lo que sí se sabe es que desde ese día, cuando vas a las playas de la Peninsula de Ibium, en Westfalia, puedes escuchar al atardecer un rumor extraño en el ir y venir de las olas. Como si alguien cantase tristemente una melodía lenta, hermosa y triste, a un amor perdido y por siempre anhelado.

>>Y bueno, la imagen que que tanto os ha impresionar, es aquella que se dice que se vio en la playa el día de la batalla, cuando Marmain encontró a su amado como enemigo.

Todos los muchachos presentes observaron el fresco del templo de Marmain con renovado respeto, sus ojos brillantes de expectación.

-Entonces, ¿ambos Dioses murieron? ¿Y por qué se los sigue adorando? -preguntó una muchacha pelirroja, pecosa, de profundos ojos pardos.

Bardomero sonrió mientras se encogía de hombros:

-No te sabría decir. Esa pregunta es para un sacerdote.

-¿Y cómo sabes entonces que lo que nos has contado es verdad? -contraatacó la joven.

-Porque el ser humano guarda su sabiduría en forma de palabras. Algunas escritas, y otras cantadas. Historias. Algunas son claras como el agua, mientras que en otras debes encontrar tú mismo qué parte es cierta, y qué parte no.

>>Pero te puedo decir que, en este caso, ésta es una leyenda que no me he inventado yo. Los ancianos la cuentan alrededor de hogueras en las playas de la península de Ibium a todo aquel que quiera escucharlos.

>>Y hay bardos que, como yo, la cantan en tabernas cuando quieren hacer que sus oyentes se pongan sentimentales.

Bardomero volvió a encogerse de hombros, mientras se levantaba. Su audiencia dejó escapar una queja débil y lastimera, deseosa de escuchar más historias. Pero el bardo se limitó a tomar sus pertenencias y encaminarse hacia la salida del Templo.

Sin embargo, antes de marcharse, se volvió de repente hacia la chica que le había preguntado y, con su eterna sonrisa en el rostro, depositó una pluma larga, blanca, en sus manos:

-Si alguna vez vas a Cartago -la invitó-, busca el Alto Templo de Marmain, o visita las playas. Allí estarán más que dispuestos a volver a contarte esta historia.

Capilla de Marmain en Kipavilla. 28 de Diciembre del 1508 d.S.

————

Esta historia fue contada por primera vez a través de Messenger en 2007, creada al momento para alguien importante por una razón importante… la misma que mueve la historia que se cuenta en Vilia. Como prueba de ello, este relato se ha acabado convirtiendo en una trama principal del misterio que rodea a los Dragoons y a los Atlantes. Y aún hoy, lo que pasó entonces y lo que ocurre en el momento presente de la historia con Marmain y Bahamut sigue sin estar del todo claro.

Este cuento fue un regalo. No ya un conjunto de palabras medianamente bien encadenadas que hablaban de Dioses, ángeles y seres con alas; sino un homenaje a un sentimiento y a dos personas.

Y así, mientras quede memoria, quedarán también los recuerdos. Permanecen de la misma forma que las imágenes de los álbumes que han pasado cerrados durante demasiado tiempo: desenfocadas y cubiertas de polvo, pero todavía reconocibles. Y así perdura también este homenaje, presente en la memoria de los adoradores de una Diosa en un mundo olvidado. Presente en un rincón, también cubierto de polvo, si bien cálido, de mi corazón.

Song: If I lay here
if I just lay here
Would you lie with me
and just forget the world?
– Chasing Cars, Jasmine Thompson, feat Snow Patrol
http://www.metrolyrics.com/chasing-cars-lyrics-snow-patrol.html

Written by Erizo

16/03/2015 at 1:11