El Camino del Erizo

Aventuras y desventuras de un Erizo dormilón… y friki!

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Leyendas

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Gothic Angel holding Demon - Luis Royo

Gothic Angel holding Demon – Luis Royo

-Había una vez -comenzó el bardo-, hace muchos años, antes de que los Dioses hiciesen a Terra tal y como es ahora, todos ellos vivían juntos y en paz. No existían el bien ni el mal. Tan solo había futuro y prosperidad. Y fue precisamente en esos días, los ultimos antes de la Separación, cuando ocurrió esta historia.

>>Habla de dos Dioses: Marmain, Diosa del agua, y Bahamut, Dios de la Fuerza… éste no era su verdadero nombre, pero más tarde pasaría a ser llamado así, quedando escrito en la historia… pero bueno, no nos adelantemos.

>>Estos dioses se amaban.

>>Eran felices el uno en la compañía del otro, y les gustaba volar sobre todo lo que habían creado: montañas, valles, ríos, glaciares… Y todas las cosas vivas que eran sus hijos, y que por aquel entonces habitaban el mundo.

>>Pero llegó un día en que los dioses se pelearon entre sí. Thrain, Dios de la Justicia, y Levain, Dios del Mal, hermanos en un principio y creadores del mundo, se separaron, y comenzaron una guerra devastadora. Bahamut era un gran amigo de Levain, mientras q Marmain era hija de Thrain. El odio entre ambas familias los separó sin que ellos pudieran hacer nada al respecto.

>>Y un día, Bahamut fue llamado por su amigo Levain para q formase parte de su ejercito.

>>A Bahamut se le presentó un gran dilema. Cómo decírselo a su amada? No soportaría verla llorar, y si ella le pedía que se quedase a su lado… era consciente de que entonces no podría cumplir con el encargo de Levain.

>>Así pues, esa misma noche, mientras la hermosa Marmain dormía, Bahamut abandonó el lecho que compartían, miró por última vez los azulados cabellos de su amada, y con lágrimas en los ojos se dirigió hacia la ventana. Y desplegando sus blancas alas, echó a volar…

>>Cuando Marmain se despertó al día siguiente, no encontró a su amado, y la preocupación y la pena la envolvieron. Durante varias semanas, Marmain no pudo comer (sea lo que sea lo que coman los dioses), y la pena empezó a consumirla.

>>Y entonces estalló la guerra.

>>El cielo se volvió rojo. El sol era un disco de un tono dorado muy gastado, como si estuviera viejo y cansado. De las nubes llovía ácido, y los mares se habían teñidos de sangre. Los Dioses lucharon, el bien contra el mal.

>>Y durante la lucha resonaban con fuerza varios nombres entre los seguidores de Thrain. Uno de ellos era el de Marmain.

>>Levain, Dios del Mal, había invocado demonios y dragones, ayudados por aquél que se hizo llamar el Señor de los Dragones. Los dioses benignos no tuvieron más remedio que defenderse. Convocaron seres d gran poder para ayudar en su lucha, pero la guerra parecía no tener fin.

>>Un día, Marmain fue llamada a presencia de Thrain, su padre. Se había corrido la voz de que el Señor de los Dragones se dirigía hacia ellos por el mar, y ella era la más indicada para detenerlo. Acompañada de 7 ángeles, se dirigió a la costa teñida de color rojo y dorado, y allí esperó a su odiado enemigo.

>>Y la batalla comenzó.

>>Mientras los dragones y los ángeles se enzarzaban en una peligrosa batalla aérea, Marmain buscó al Dios enemigo, y pudo divisarlo cubierto de una poderosa armadura negra, embozado su rostro en un yelmo, y con sus poderosas alas negras susurrando al viento. Se acercaba a su posición empuñando una maza de guerra rebosante de poder.

>>Marmain se lanzó al ataque, y cuál fue su sorpresa al ver que conseguía vencer al hombre de la armadura apenas sin dificultad. Ensangrentado y vencido, el enemigo descendió a tierra seguido de Marmain. Y una vez abajo… -el bardo se detuvo, su joven audiencia parecía contener la respiración.

>>Una vez abajo, el yelmo que llevaba se cayó, y reveló un rostro más que conocido para Marmain: Bahamut, Dios de la Fuerza. Señor de los Dragones.

Bardomero esperó a que las expresiones de sorpresa de los presentes se desvaneciesen por sí solos, regodeándose en la expectación.

-No se sabe exactamente lo que pasó después. Algunos dicen que Marmain asesinó a su marido por orden de su padre. Otros dicen que lo dejó marchar, y que nunca se volvió a dejar ver a causa de la vergüenza y la tristeza que vio en el rostro de su amada.

>>Lo q sí se sabe es que Marmain volvió a su pueblo victoriosa ese día. Sin embargo, aquellos que la vieron no encontraron ningún atisbo de regocijo en su mirada.

>>Pocos días después, Marmain murió. Fue, según se dice, la primera vez que un Dios dejó la vida eterna.

>>De nuevo, no se saben las causas. Algunos dicen que se dejó morir de pena, que la tristeza la consumió. Otros, que dejó escapar su inmortalidad para reunirse con el hombre al que días antes había vencido, en otro mundo donde estuviesen siempre juntos.

>>Pero lo que sí se sabe es que desde ese día, cuando vas a las playas de la Peninsula de Ibium, en Westfalia, puedes escuchar al atardecer un rumor extraño en el ir y venir de las olas. Como si alguien cantase tristemente una melodía lenta, hermosa y triste, a un amor perdido y por siempre anhelado.

>>Y bueno, la imagen que que tanto os ha impresionar, es aquella que se dice que se vio en la playa el día de la batalla, cuando Marmain encontró a su amado como enemigo.

Todos los muchachos presentes observaron el fresco del templo de Marmain con renovado respeto, sus ojos brillantes de expectación.

-Entonces, ¿ambos Dioses murieron? ¿Y por qué se los sigue adorando? -preguntó una muchacha pelirroja, pecosa, de profundos ojos pardos.

Bardomero sonrió mientras se encogía de hombros:

-No te sabría decir. Esa pregunta es para un sacerdote.

-¿Y cómo sabes entonces que lo que nos has contado es verdad? -contraatacó la joven.

-Porque el ser humano guarda su sabiduría en forma de palabras. Algunas escritas, y otras cantadas. Historias. Algunas son claras como el agua, mientras que en otras debes encontrar tú mismo qué parte es cierta, y qué parte no.

>>Pero te puedo decir que, en este caso, ésta es una leyenda que no me he inventado yo. Los ancianos la cuentan alrededor de hogueras en las playas de la península de Ibium a todo aquel que quiera escucharlos.

>>Y hay bardos que, como yo, la cantan en tabernas cuando quieren hacer que sus oyentes se pongan sentimentales.

Bardomero volvió a encogerse de hombros, mientras se levantaba. Su audiencia dejó escapar una queja débil y lastimera, deseosa de escuchar más historias. Pero el bardo se limitó a tomar sus pertenencias y encaminarse hacia la salida del Templo.

Sin embargo, antes de marcharse, se volvió de repente hacia la chica que le había preguntado y, con su eterna sonrisa en el rostro, depositó una pluma larga, blanca, en sus manos:

-Si alguna vez vas a Cartago -la invitó-, busca el Alto Templo de Marmain, o visita las playas. Allí estarán más que dispuestos a volver a contarte esta historia.

Capilla de Marmain en Kipavilla. 28 de Diciembre del 1508 d.S.

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Esta historia fue contada por primera vez a través de Messenger en 2007, creada al momento para alguien importante por una razón importante… la misma que mueve la historia que se cuenta en Vilia. Como prueba de ello, este relato se ha acabado convirtiendo en una trama principal del misterio que rodea a los Dragoons y a los Atlantes. Y aún hoy, lo que pasó entonces y lo que ocurre en el momento presente de la historia con Marmain y Bahamut sigue sin estar del todo claro.

Este cuento fue un regalo. No ya un conjunto de palabras medianamente bien encadenadas que hablaban de Dioses, ángeles y seres con alas; sino un homenaje a un sentimiento y a dos personas.

Y así, mientras quede memoria, quedarán también los recuerdos. Permanecen de la misma forma que las imágenes de los álbumes que han pasado cerrados durante demasiado tiempo: desenfocadas y cubiertas de polvo, pero todavía reconocibles. Y así perdura también este homenaje, presente en la memoria de los adoradores de una Diosa en un mundo olvidado. Presente en un rincón, también cubierto de polvo, si bien cálido, de mi corazón.

Song: If I lay here
if I just lay here
Would you lie with me
and just forget the world?
– Chasing Cars, Jasmine Thompson, feat Snow Patrol
http://www.metrolyrics.com/chasing-cars-lyrics-snow-patrol.html

Written by Erizo

16/03/2015 at 1:11

Introducción a Vilia

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“Siéntate, joven, y haz un poco de compañía a este anciano.

“Me buscabas, ¿no es verdad? Claro que sí. No te sorprendas, muchos lo hacen. Ni eres el primero, si serás el último. Pero por ahora, eres tú quien me tiene aquí delante. ¿Qué vas a hacer?

“¡Ah! Reconozco esa mirada. No la confundiría con ninguna otra. Buscas respuestas, ¿no es así? Entonces empiezas con buen pie: el primer paso para encontrar la verdad es ser consciente de que, posiblemente, no la conozcas. No te diré que mis palabras encierran esa verdad que tanto ansías. Más allá de lo que han visto estos viejos ojos puede esconderse cualquier cosa. Sï, cualquier cosa… ¡Y no han visto poco, estos ojos! No señor. Pero como bien decía el bardo: ‘afortunado sería cambiar todo lo que uno sabe por la mitad de lo que desconoce’…

“Pero me pierdo entre desvaríos, y veo que que te corroe la impaciencia, ¿no es así? Lo entiendo, lo entiendo perfectamente. Yo también fui como tú, hace ya muchos años. Un aventurero en busca de gloria, de riquezas. Deseaba que mi nombre figurara en la historia. Y logré todo eso, y muchas cosas más… Tristeza. Dolor. Pérdida… A veces me pregunto: ¿mereció la pena? Pero si bien yo tengo mi propia respuesta, en tu caso es algo que debes descubrir tú, amigo… Si bien te digo que solo aquél que no se arriesga a sufrir y a perder, es quien descubre con toda seguridad que su vida ha sido en vano.

“Pero vamos a lo que nos interesa…

Tavern - by anotherwanderer

Tavern – by anotherwanderer

 

“¿Qué es Vilia? Debo reconocer que no es una palabra que escuche muy a menudo… y desde luego no es algo que sea sencillo de explicar.

“Veamos… Vilia no es algo. Lo es… todo.

“Sí, sé que suena extraño, pero es lo más cerca de la realidad que soy capaz de expresar con palabras. Vilia es una palabra antigua, Ya casi olvidada. Y menos aún se recuerda su significado. ¿Yo? Tan solo la escuché de boca de un adivino, hace ya muchos años. Sus palabras, de hecho, fueron las mismas que te he dicho yo a ti.

“Estoy seguro de que hay más. Siempre lo hay cuando se trata del pasado. Pero temo que no soy yo quien puede añadir nada más. ¿Quién sabe? Quizás seas tú quien llegue a explicarme lo que es Vilia algún día.

“¿No eres filósofo? Es una pena. Estoy seguro de que un tema como éste llamaría mucho la atención en más de un círculo de historiadores de Escisión, y a mí personalmente me apasiona. Pero si así lo deseas, concretemos aún más.

“Vilia, este mundo, es enorme. No me preguntes como lo sé. Sencillamente lo sé.

“Abarca mucho más de lo que has podido llegar a ver hasta hoy, y es probable que nunca llegues a verlo todo. Existen fronteras que impiden el acceso a determinadas regiones, tan antiguas e infranqueables como el tiempo. Eso no significa, por supuesto, que nadie haya intentado cruzarlas. La humanidad es por naturaleza inquieta, y siempre surgen aventureros dispuestos a embarcarse en cualquier misión arriesgada y no dejar ninguna piedra sin remover. Aún así, lo único que ha quedado de esos valerosos intentos a lo largo de la historia se limita a leyendas extravagantes e imaginativos cuentos. Justo el tipo de historias que suelen acabar en boca de trovadores excéntricos. Más aún: poco ha quedado escrito en papel de estas peripecias, y menos aún se ha contrastado de forma alguna. Si hay algo más allá de estos límites, nadie lo sabe. Y si alguien llegó a averiguarlo alguna vez, no ha regresado para contarlo.

“La Terra Conocida. Así es como llamamos el pedazo de terreno en el que nos ha tocado vivir. Y no te confundas: es mucho más grande y más interesante de lo que parece. Podríamos dividir esta tierra en cuatro partes bien diferenciadas: los reinos de Entanas y Westfallia, antiguos vecinos que han luchado en tres Grandes Guerras durante el transcurso de su historia; las Tierras Heladas de Nebin, un lugar inhóspito donde la tierra cultivada por hombres recios y duros va cediendo terreno poco a poco a la tundra; e Inkairu, un misterioso reino gobernado por gentes de costumbres aún más misteriosas, donde adoran a los espíritus y a exóticas versiones de nuestros Dioses, y donde las leyes que rigen sus vidas se enredan confusamente en protocolos enrevesados y excéntricos.

“Estas cuatro divisiones que hemos hecho nos impiden movernos más allá. Poco sabemos del mundo de Inakiru, si bien sabemos que sus tierras están delimitadas por el mar. Lo mismo ocurre con Nebin, Westfallia y Entanas. Aquí además, la mayor parte de la costa oeste está formada por acantilados enormes y peligrosos: formados, se dice, por la mano de los Dioses durante la Separación. Tan solo en la Península de Ibium, donde se halla Cartago, la única ciudad pesquera de Westfallia, se desarrolla el marinaje y la pesca de alta mar. Allí además se alzan los más hermosos templos de Marmain y Vation, señores de los mares, las aguas y la pesca.

“Al mismo tiempo, Inkairu está separado de los demás reinos por un frondoso bosque, tenebroso y oscuro, habitado por los espíritus de los orientales que deciden quién puede llegar a sus tierras y quién no. Muchas vidas se han perdido en este Bosque Oscuro, y sin embargo algunas compañías mercantiles, con pactos hechos con los Inkaurianos, lo atraviesan diariamente sin grandes contratiempos.

“Con respecto al sur, una enorme cadena montañosa nos impide explorar el resto de Terra: las Montañas Azules. Los clérigos te contarán que a la sombra de las cumbres nevadas vivieron durante siglos los Dioses antes de producirse la Separación. Lo cierto es que de vez en cuando pueden encontrarse ruinas que atestiguan su paso por el mundo, pero poco más puede decirse al respecto. Las Montañas Azules son inhóspitas y crueles, y los caminos acaban por desaparecer llegado cierto punto, fundiéndose con la roca desnuda y las escasos matojos que logran sobrevivir en las zonas más bajas de las montañas. Más allá, tan solo los monjes Taoístas se atreven a adentrarse. Algunos hablan de la existencia de un enorme monasterio que impide el paso a cualquiera que pretenda cruzar las montañas, siguiendo los designios del Dios Helm.

“¿Y qué tiene en común toda la Terra Conocida? Pues no pocas cosas.

“La época de los castillos y los señores feudales parece estar llegando a su fin. El ejército profesional entánico, las mejoras en la producción agrícola, la investigación en ese campo que algunos se empeñan en llamar “ciencia”… El mundo ha progresado mucho desde hace tan solo un siglo, y su progreso ha venido de mano de la pólvora, los cañones y los arcabuces. Las armaduras de láminas de metal van dando paso poco a poco a la cota de malla trenzada y el cuero curtido, mucho más cómodo para el movimiento y para esquivar los balines de plomo. La ingeniería naval ha avanzado hasta el punto de que los barcos se atreven a echarse a la mar leguas y leguas lejos de la costa.

“Y al mismo tiempo, las leyendas y la presencia de los Dioses se hace presente en nuestro día a día. Estoy seguro de que te habrás dado cuenta de que la mayoría de la gente es muy supersticiosa. No son pocos los que aseguran haber visto fantasmas perdiéndose entre la niebla que suele cubrir Media Esuarth, o que achacan a la magia cosas que ahora esa extraña ciencia consigue explicar cada vez con mayor facilidad.

“No quedan muy lejos los tiempos en los que se quemaban “brujas” en la hoguera: muchachas inocentes que se veían muertas debido a alguna excentricidad. Incluso los adivinos y los médiums que de vez en cuando se dejan ver por alguna feria no son más que charlatanes y estafadores, aunque acierten alguna que otra vez. Hazme caso: verás muchas maravillas por estas tierras, pero ninguna tendrá ni la más remota posibilidad de parecerse a la magia de la que has oido hablar cuando eras niño. Así que espero que ya hayas dejado de creer en las hadas.

“Sin embargo, sí que existen los Dioses, y harías bien en respetarlos y temerlos. Ellos nos han creado tal y como somos, y ellos nos guían pacientemente hacia nuestros destinos. Gracias a ellos los campos producen comida, y los enfermos sanan sus heridas. Gracias a ellos cuando morimos nuestras almas encuentran descanso. Los Dioses se hacen visibles a nuestros ojos a través de los numerosos sacerdotes que pueblan las ciudades. Algunos viven en lujosos templos adornados con estatuas de mármol y oro. Otros viajan incansablemente en busca de conocimiento y contemplación. Y aún otros los verás entre la gente común, arando la tierra como cualquiera de nosotros lo ha hecho en su juventud. Respétalos por lo que son, y no olvides que ellos transmiten la palabra de los Dioses; pero no te fíes de ellos a ciegas, pues no son pocos quienes traen esas palabras adaptadas a sus propios designios. Al fin y al cabo, el poder corrompe…

The roof of the world - foureyes

The roof of the world – foureyes

 

“Nuestro mundo es grande, mi joven amigo. Y lo mejor de todo es que aún no conocemos ni la mitad de su tamaño.

“¿Quién sabe? Quizás el destino te está esperando para que puedas descubrir sus más oscuros secretos y sus más impresionantes maravillas. Podrías salvar a alguna damisela en apuros de algun noble malvado y poco escrupuloso, de los que hay muchos… o quizás podrías aumentar la fé de algún condado remoto en algún Dios que pueda beneficiarles. Quizás llegues a salvar a algún que otro pueblo de grupos de bandidos, o explores antiguas ruinas de seres ya desaparecidos. Podrías inmiscuirte en la política local y ganar dinero a raudales con el comercio. Así conocerías a mucha gente interesante y dispuesta a secundar tus opiniones… o a clavarte una daga la próxima vez que les vuelvas la espalda. Podrías llegar a ser capitán de alguno de los ejércitos de la próxima guerra entre los Reinos. O incluso podrías aventurarte en la mar para explorar ese nuevo continente que, segun dicen ahora los rumores que vienen de Cartago, parecen haber encontrado recientemente. Quizás, solo quizás, podrías ampliar nuestros mapas, y ver aquello que nadie antes ha podido ver. Combatir algún antiguo mal, luchar junto a los héroes que pueblan Terra…

“Quizás, solo quizás, podrías llegar a convertir Vilia en un lugar mejor… o podrías salvarte a ti mismo de tus propias pesadillas. De ti mismo…

“Al fin y al cabo… ¿Quién sabe?”

– Bergen Ungstar, aventurero retirado, animando al joven Bardomero, que llegaría a ser conocido más adelante como “el Bardo”.
Nitre, 1498 después de la Separación.

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Post Original: http://vilia.mforos.com/1820597/8852386-introduccion/

Quote: “Remember, remember, the fifth of november”. – V de Vendetta, de Alan Moore.
https://www.goodreads.com/book/show/5805.V_for_Vendetta?from_search=true

Written by Erizo

29/07/2014 at 2:52

Entre bardos y poetas

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“-Y te sientes como si tuvieras mucho que decir, pero no sabes como empezar. Un mundo en tu interior, preparado para salir, para mostrarse. Pero los detalles son tantos, tan bastos en su pequeñez, que no hay forma de poder trasladar la idea de tu cabeza a las palabras.

-Esos momentos en los que las palabras son insuficientes -asintió el bardo con gesto entendedor.

-¡Exacto! Y es una contradicción en sí misma, ¿sabes? -continuaba el poeta, su copa de champán en la mano.

El bardo no podía evitar fijarse en el delicado parpadeo de las velas reflejadas sobre el cristal minuciosamente tallado. Casi brillaban tanto, pensó, como la horrible chaqueta de seda y terciopelo que su interlocutor vestía en aquellos momentos. Bendita Liveta, ¿es que no has bendecido a los nobles con sensibilidad visual? Suspiró, y aún así volvió a concentrarse en la conversación. Al fin y al cabo, quizás le resultase divertida.

-Quiero decir -continuaba el poeta con tono afectado-, el entánico es tan extenso en palabras, tan sutil en sus matices y, al mismo tiempo, tan claro en sus significado. Por supuesto, es necesario conocerlo. No basta con que cualquier bárbaro venga chapurreando algunas frases en entánico, suficientes para pedir una cerveza. Me refiero a estudiarlo, a comprender el origen de los términos, las derivaciones que han sufrido con el paso de los años, las adaptaciones. La evolución, amigo mío.

>>Dentro de cada palabra hay espíritu, esencia. Y ésa está ahí desde el comienzo de los tiempos, desde que la comunicación existe. Algunas viejas criadas dicen que en los nombres hay poder. Que cuando pronuncias la palabra “agua”… -y mientras lo hacía parecía deleitárse en el juego de las vocales y el chasquido de las consonantes-. En esos momentos, Marmain sea loada, estás conjurando la misma esencia de ese elemento. Su fuerza, su calma, su insondabilidad.

El poeta pareció contener el aliento unos momentos, disfrutando de un estado de comunión del que tan solo él parecía participar.

-Y sin embargo, ¡ay! No es suficiente. Porque en un mundo, sí: encuentrarás agua. Pero tan solo con esa palabra no llegas ni siquiera remotamente a sugerir las numerosas formas, los diferentes estados, los incontables lugares con los que tan sagrado elemento cuenta. ¡Y están todos en mi cabeza! ¡Todos dispuestos a salir! Pero si doy prioridad a uno, no estaré más que quitándole importancia a los demás. Y puedo confundir, puedo malinterpretar, puedo olvidar. ¡Qué desasosiego! ¿Entiendes ahora, querido amigo, cuál es mi problema?

El bardo seguía sonriendo, y observaba a su interlocutor sin poder ocultar su diversión. El marqués de Hagganes era conocido por su profunda devoción a Marmain, la Señora de las Olas. Pero si cabe, era aún más conocido por su interés en lo oculto, lo prohibido y, con mayor frecuencia (quizás por ser más fácil de encontrar), lo morboso. Así pues, al ya veterano compositor y cuentacuentos no le cabía duda alguna de adónde acabaría por tirar la conversación. Asintió, siguiendo el hilo de los pensamientos del noble, y éste continuó:

-¡Pero imagináos, solo por un momento, que existiese una forma de convertir íntegra y completamente mis pensamientos en un mensaje completo, instantáneo! Con todo lujo de detalles enrevesados, pero que fueran claros y ordenados. ¡Sería…!

-El fin de los escribanos. -terminó el bardo por él.

El joven poeta rió alegremente, con una voz aguda que hacía chirriar los dientes a quien la escuchaba. Luego tomó un trago de champán y se secó una fugitiva lágrimilla, todavía deshaciéndose en risas descontroladas.

-Desde luego, muchos monjes tendrían que buscar un pasatiempo distinto si algo así se hiciese vox populi. Pero me temo que sería imposible… ¿verdad?

-Bueno… desde luego, no es algo que sea común en absoluto…

La mirada del noble se perdía en expectación entre los ojos castaños del bardo. Éste sonrió, y muy despacio, añadió:

-Sin embargo…

-¿Sí? -lo alentó el noble sin poder contener la impaciencia-. Vamos, no te hagas más de rogar.

-Sin embargo -repitió el bardo, esta vez enérgicamente-, hay una historia que oí una vez a un caballero. Alguien que conocí en sus días más espléndidos, y que luego pasé a considerar amigo cuando su alma se volvió sombría como los ojos de la Señora de los Secretos.

-¡Habla entonces! ¡Quiero saberlo todo! ¡Quiero saberlo ya!

-Os ruego tranquilidad, mi señor. -lo interrumpió Bardomero, el Bardo, alzando una mano. Las comisuras de sus labios se torcían en una sonrisilla divertida-. Para hacer lo que pedís, tendría que ser capaz de obrar Magia. Pues es lo único, según he oido, que puede conseguir poner ideas de forma íntegra y absoluta fuera de la mente de quien las conjura. Y si bien me gustaría poseer tal habilidad, no entra dentro de mis capacidades. Ahora, os contaré la historia. Pero habrá de ser a la manera tradicional: tendré que empezar desde el principio…”

– Vilia, Lost Chapters.

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Mood: “Resting before a hectic week. Sundays are soooo great!!”

Song:
“Tell me where to go when fate won’t deliver
‘Cause I can’t forgive her
When I let her know, this pain I’ve been living
Will her next collision be me?”
Deliver – Sick Puppies
http://grooveshark.com/#!/s/Deliverence/4zTfJa?src=5

Written by Erizo

09/07/2012 at 0:59

Publicado en Bardomero, Vilia