El Camino del Erizo

Aventuras y desventuras de un Erizo dormilón… y friki!

Archive for the ‘Urith’ Category

Extractos de las Cartas a Athros

leave a comment »

Angel and Sea - by Ms-Typo

Angel and Sea – by Ms-Typo

“Segundo día de la primera dekhana del mes de Myrtul, Año de los Espejos.

Mi querido Athros,

Esta mañana me he levantado pensando en ti. En nosotros.

No dejo de ver el fulgor tenue y anaranjado de los últimos rayos del sol al mecerse, al bailar sobre las olas. Parece como si el gran astro guiase el interminable vaivén de las mareas para venir a estrellarse contra los acantilados a mis pies, bañando las rocas de espuma y de destellos dorados. Pequeñas gotas, heladas como la nieve que cubre esta región, empapan poco a poco mi vestido. Pero no siento frío. El mar es tan hermoso, amor…

Juegan entre las rocas las gaviotas. Desde aquí no dejo de escucharlas, en su continuo parloteo. Disimulan. Parece que discuten sobre cuál será el bocado más sabroso. Pero en el corazón sé que hablar de ti y de mí, que hablan de nosotros, celosas.

Así hablan también los vientos y la roca, el sol y la marea. Resuenan sus palabras, mudas, en mi corazón. Y no puedo evitar sonreír.

Y entonces, cierro los ojos. Y un beso tuyo, amor, que me acompaña desde anoche. Tu aroma me cubre aún, como cubre las sábanas en las que me envuelvo. Como cubre cada rincón de esta caverna que hemos hecho aventura. Que hemos hecho hogar.

Solos aquí, tú y yo, el sol y el mar, la nieve y la roca… ¿Qué más necesitamos? El mundo se rinde ante nosotros en insuperable belleza, nos abraza con incontables colores y sonidos. ¿Para qué queremos torres de cristal? El cielo es nuestro, como lo son las nubes y las estrellas. ¿Para qué queremos Concilios, Familias y Política? Cuando nos baña el mar y nos lava de pecados y de dolor, ¿para qué queremos la opinión de otros? ¿Ni siquiera la de mi padre? ¿De qué nos sirve, si todo lo que necesitamos somos el uno al otro?

Mas tu deber te llama, y acudes raudo. Y yo te espero, pues tu sacrificio, tu deber, te engalana aún más a mis ojos. Te hace merecedor del sol y del mar, de la nieve y de la montaña. De mi corazón, por siempre.

Vuelve esta noche, amor. Vuelve al hogar, a estas montañas bañadas por el mar y cubiertas por la nieve. Vuelve a mis brazos.

Vuelve a casa.

Marmain.”

“Quinto día de la cuarta dekhana del mes de Marpenoth. Año de los Espejos.

Mi querido Athros,

Te escribo estas lineas apresuradamente mientras termino de recoger las escasas pertenencias de nuestro pequeño hogar entre las montañas y el mar que puedo permitirme llevar conmigo. El resto descansará aquí, imbuidos de los recuerdos que tan solo pueden contener estas paredes de roca.

Tal y como se queda aquí mi corazón.

El amanecer ha traído palabra de mi padre. Se me ha ordenado que vuelva a Txultal-Chib inmediatamente, abandonando mis dominios y a los mensch que están a mi cuidado.

Al cuestionarlos, los enviados de mi padre no han querido darme detalles; pero si han dado conmigo tan rápido es porque los Áugures tiene algo que ver en el asunto. Temo que vaya a estallar otro conflicto en esta zona, y quieran mantenerme segura. No saben que tú me proteges… Ingenuos.

Pero debo prevenirte: han hablado también de ti, mi amor. Es probable que recibas la visita de los enviados de mi padre antes de que puedas leer esta carta. Quizás se te inste a volver a la capital, al igual que a mí. Vernos allí me llena de alegría. Será arriesgado, y podrían descubrirnos… pero el riesgo añade un oscuro atractivo a la situación.

Cuando nos encontremos, quizás sea en la sala de Audiencias de la Espira de Marfil, rodeados de atlantes. Te fijarás en mí, pero no podrás hacerlo abiertamente. Ni siquiera un gesto. Y descubrirás que yo misma te observo. Y me verás sonreír. Y aunque no puedas reflejarlo en tu rostro, sabrás de mi regocijo. Y yo sabré del tuyo, y de lo que estará por venir.

Puede que este viaje no sea tan terrible, después de todo.

Deseando posar pronto mi mirada en tus ojos dorados, mi amor, me despido con un tierno beso.

Marmain”

“Noveno día de la primera dekhana de Hammer. Año de la Desdicha

Mi querido Athros,

Han pasado ya casi tres meses sin que podamos vernos, y comienzo a temer que tal cosa aún tarde en ocurrir.

Las noticias que nos llegan del norte son preocupantes e inundan mi corazón de pesar. Esta mañana un enlace ha confirmado a nuestros Telépatas lo que los Áugures presagiaron cuando volví a Txultal-Chib: las tierras que gobernaba han caido a manos de mensch brutales y sin compasión. La tierra de nuestro hogar está manchada de sangre.

Pero estoy segura de que tú ya has visto más sangre de la que querría ver ningún miembro de nuestro pueblo en sus muchos siglos de vida. Han llegado hasta mí las noticias de las batallas que se están librando en las tierras heladas, y de las incursiones que estáis llevando a cabo para aliviar la presión de nuestros aliados elfos. Tu nombre se susurra con respeto y veneración en los palacios de cristal de la ciudad.

Mi padre está orgulloso de que seas su amigo.

Pero yo lo conozco, y sé que le inunda la preocupación, mi amor. Los Áugures nombraron este nuevo año tan solo hace nueve días, y lo hicieron con lágrimas de pesar en los ojos. Uno de ellos cayó inconsciente durante su trance y aún no ha despertado. Y todos coincidían en su visión. Alas negras…

¿Se referirán a esas horribles criaturas que parecen liderar a los mensch, mi amor? Uno de los archimagos elfos me ha contado que no son de este mundo, que vienen de más allá y que encarnan el Mal más profundo. Dicen que libran una guerra a través de las dimensiones, y que ahora han llegado hasta la nuestra. Dice que a su paso tan solo queda desolación…

Mi padre acaba de anunciarme que mañana partirá junto a mi tío Levain al frente. Se muestra decidido y contundente, pero yo puedo notar su preocupación. Tan solo desearía que me permitiese ir con ellos para poder estar a tu lado, amor mío.

Mandaré esta carta junto a alguno de los soldados. Se marcha con ella todo mi amor y mis ansias por volver a verte, a abrazarte. Y queda sellada con un beso.

Cuídate, amor. Vuelve pronto a mis brazos. Te espero.

Marmain”

Carta sin fechar, garabateada a toda prisa.

Athros,

Aléjate de Levain. ¡Nos han traicionado! Está aliado con esas bestias. ¡Ha vendido a nuestro pueblo, a nuestro mundo! No le debes lealtad, ni amistad. ¡No le debes nada!

Por favor, vuelve. Protege a mi padre. ¡Vuelve a mí!

Carta sin firmar“.

Cartas encontradas en el Refugio de Athros, en la Torre de Hielo de Nebin. Traducción del idioma atlante.
24 de Febrero del 1509 después de la Separación.

Written by Erizo

29/10/2014 at 1:42