El Camino del Erizo

Aventuras y desventuras de un Erizo dormilón… y friki!

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Leyendas

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Gothic Angel holding Demon - Luis Royo

Gothic Angel holding Demon – Luis Royo

-Había una vez -comenzó el bardo-, hace muchos años, antes de que los Dioses hiciesen a Terra tal y como es ahora, todos ellos vivían juntos y en paz. No existían el bien ni el mal. Tan solo había futuro y prosperidad. Y fue precisamente en esos días, los ultimos antes de la Separación, cuando ocurrió esta historia.

>>Habla de dos Dioses: Marmain, Diosa del agua, y Bahamut, Dios de la Fuerza… éste no era su verdadero nombre, pero más tarde pasaría a ser llamado así, quedando escrito en la historia… pero bueno, no nos adelantemos.

>>Estos dioses se amaban.

>>Eran felices el uno en la compañía del otro, y les gustaba volar sobre todo lo que habían creado: montañas, valles, ríos, glaciares… Y todas las cosas vivas que eran sus hijos, y que por aquel entonces habitaban el mundo.

>>Pero llegó un día en que los dioses se pelearon entre sí. Thrain, Dios de la Justicia, y Levain, Dios del Mal, hermanos en un principio y creadores del mundo, se separaron, y comenzaron una guerra devastadora. Bahamut era un gran amigo de Levain, mientras q Marmain era hija de Thrain. El odio entre ambas familias los separó sin que ellos pudieran hacer nada al respecto.

>>Y un día, Bahamut fue llamado por su amigo Levain para q formase parte de su ejercito.

>>A Bahamut se le presentó un gran dilema. Cómo decírselo a su amada? No soportaría verla llorar, y si ella le pedía que se quedase a su lado… era consciente de que entonces no podría cumplir con el encargo de Levain.

>>Así pues, esa misma noche, mientras la hermosa Marmain dormía, Bahamut abandonó el lecho que compartían, miró por última vez los azulados cabellos de su amada, y con lágrimas en los ojos se dirigió hacia la ventana. Y desplegando sus blancas alas, echó a volar…

>>Cuando Marmain se despertó al día siguiente, no encontró a su amado, y la preocupación y la pena la envolvieron. Durante varias semanas, Marmain no pudo comer (sea lo que sea lo que coman los dioses), y la pena empezó a consumirla.

>>Y entonces estalló la guerra.

>>El cielo se volvió rojo. El sol era un disco de un tono dorado muy gastado, como si estuviera viejo y cansado. De las nubes llovía ácido, y los mares se habían teñidos de sangre. Los Dioses lucharon, el bien contra el mal.

>>Y durante la lucha resonaban con fuerza varios nombres entre los seguidores de Thrain. Uno de ellos era el de Marmain.

>>Levain, Dios del Mal, había invocado demonios y dragones, ayudados por aquél que se hizo llamar el Señor de los Dragones. Los dioses benignos no tuvieron más remedio que defenderse. Convocaron seres d gran poder para ayudar en su lucha, pero la guerra parecía no tener fin.

>>Un día, Marmain fue llamada a presencia de Thrain, su padre. Se había corrido la voz de que el Señor de los Dragones se dirigía hacia ellos por el mar, y ella era la más indicada para detenerlo. Acompañada de 7 ángeles, se dirigió a la costa teñida de color rojo y dorado, y allí esperó a su odiado enemigo.

>>Y la batalla comenzó.

>>Mientras los dragones y los ángeles se enzarzaban en una peligrosa batalla aérea, Marmain buscó al Dios enemigo, y pudo divisarlo cubierto de una poderosa armadura negra, embozado su rostro en un yelmo, y con sus poderosas alas negras susurrando al viento. Se acercaba a su posición empuñando una maza de guerra rebosante de poder.

>>Marmain se lanzó al ataque, y cuál fue su sorpresa al ver que conseguía vencer al hombre de la armadura apenas sin dificultad. Ensangrentado y vencido, el enemigo descendió a tierra seguido de Marmain. Y una vez abajo… -el bardo se detuvo, su joven audiencia parecía contener la respiración.

>>Una vez abajo, el yelmo que llevaba se cayó, y reveló un rostro más que conocido para Marmain: Bahamut, Dios de la Fuerza. Señor de los Dragones.

Bardomero esperó a que las expresiones de sorpresa de los presentes se desvaneciesen por sí solos, regodeándose en la expectación.

-No se sabe exactamente lo que pasó después. Algunos dicen que Marmain asesinó a su marido por orden de su padre. Otros dicen que lo dejó marchar, y que nunca se volvió a dejar ver a causa de la vergüenza y la tristeza que vio en el rostro de su amada.

>>Lo q sí se sabe es que Marmain volvió a su pueblo victoriosa ese día. Sin embargo, aquellos que la vieron no encontraron ningún atisbo de regocijo en su mirada.

>>Pocos días después, Marmain murió. Fue, según se dice, la primera vez que un Dios dejó la vida eterna.

>>De nuevo, no se saben las causas. Algunos dicen que se dejó morir de pena, que la tristeza la consumió. Otros, que dejó escapar su inmortalidad para reunirse con el hombre al que días antes había vencido, en otro mundo donde estuviesen siempre juntos.

>>Pero lo que sí se sabe es que desde ese día, cuando vas a las playas de la Peninsula de Ibium, en Westfalia, puedes escuchar al atardecer un rumor extraño en el ir y venir de las olas. Como si alguien cantase tristemente una melodía lenta, hermosa y triste, a un amor perdido y por siempre anhelado.

>>Y bueno, la imagen que que tanto os ha impresionar, es aquella que se dice que se vio en la playa el día de la batalla, cuando Marmain encontró a su amado como enemigo.

Todos los muchachos presentes observaron el fresco del templo de Marmain con renovado respeto, sus ojos brillantes de expectación.

-Entonces, ¿ambos Dioses murieron? ¿Y por qué se los sigue adorando? -preguntó una muchacha pelirroja, pecosa, de profundos ojos pardos.

Bardomero sonrió mientras se encogía de hombros:

-No te sabría decir. Esa pregunta es para un sacerdote.

-¿Y cómo sabes entonces que lo que nos has contado es verdad? -contraatacó la joven.

-Porque el ser humano guarda su sabiduría en forma de palabras. Algunas escritas, y otras cantadas. Historias. Algunas son claras como el agua, mientras que en otras debes encontrar tú mismo qué parte es cierta, y qué parte no.

>>Pero te puedo decir que, en este caso, ésta es una leyenda que no me he inventado yo. Los ancianos la cuentan alrededor de hogueras en las playas de la península de Ibium a todo aquel que quiera escucharlos.

>>Y hay bardos que, como yo, la cantan en tabernas cuando quieren hacer que sus oyentes se pongan sentimentales.

Bardomero volvió a encogerse de hombros, mientras se levantaba. Su audiencia dejó escapar una queja débil y lastimera, deseosa de escuchar más historias. Pero el bardo se limitó a tomar sus pertenencias y encaminarse hacia la salida del Templo.

Sin embargo, antes de marcharse, se volvió de repente hacia la chica que le había preguntado y, con su eterna sonrisa en el rostro, depositó una pluma larga, blanca, en sus manos:

-Si alguna vez vas a Cartago -la invitó-, busca el Alto Templo de Marmain, o visita las playas. Allí estarán más que dispuestos a volver a contarte esta historia.

Capilla de Marmain en Kipavilla. 28 de Diciembre del 1508 d.S.

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Esta historia fue contada por primera vez a través de Messenger en 2007, creada al momento para alguien importante por una razón importante… la misma que mueve la historia que se cuenta en Vilia. Como prueba de ello, este relato se ha acabado convirtiendo en una trama principal del misterio que rodea a los Dragoons y a los Atlantes. Y aún hoy, lo que pasó entonces y lo que ocurre en el momento presente de la historia con Marmain y Bahamut sigue sin estar del todo claro.

Este cuento fue un regalo. No ya un conjunto de palabras medianamente bien encadenadas que hablaban de Dioses, ángeles y seres con alas; sino un homenaje a un sentimiento y a dos personas.

Y así, mientras quede memoria, quedarán también los recuerdos. Permanecen de la misma forma que las imágenes de los álbumes que han pasado cerrados durante demasiado tiempo: desenfocadas y cubiertas de polvo, pero todavía reconocibles. Y así perdura también este homenaje, presente en la memoria de los adoradores de una Diosa en un mundo olvidado. Presente en un rincón, también cubierto de polvo, si bien cálido, de mi corazón.

Song: If I lay here
if I just lay here
Would you lie with me
and just forget the world?
– Chasing Cars, Jasmine Thompson, feat Snow Patrol
http://www.metrolyrics.com/chasing-cars-lyrics-snow-patrol.html

Written by Erizo

16/03/2015 at 1:11

Westfallas-Nova

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Westfallas-Nova es la ciudad capital del reino de Westfallia. Situada en el delta del río Fention, en el punto en el que sus caudalosas aguas se dividen en dos anchos brazos que discurren a lo largo de sendos valles de más de cien kilómetros de largo, se trata de un asentamiento que ha ido creciendo progresivamente en etapas bien identificadas desde que fuera fundada hace más de 500 años.

 

La fortaleza principal, hogar de los Reyes Conrad y Agatha Westfalli, se alza sobre una colina que marca el punto desde el que se divide el río. Se trata de un bastión magnífico, rodeado de una muralla propia y con varias torres que se alzan, fuertes y majestuosas, rematadas en almenas de piedra tallada. Siendo éste el punto central de la ciudad, está cercada por tres círculos concéntricos, donde se alzan nuevas murallas. Estas claras expansiones de la ciudad fueron apareciendo a medida que fue aumentando la población y los requisitos de espacio habitable. A su vez, la construcción de las fortificaciones que delimitan cada zona coincidieron con el inicio de las hostilidades de cada una de las tres Grandes Guerras que Westfallia ha librado con Entanas en los últimos siglos, si bien tan solo en la última Gran Guerra se han llegado a poner a prueba.

A los pies de cada una de las tres murallas se han creado canales navegables que emanan del propio río Fention, y que aprovechan la extensa llanura del valle para fluir en dirección oeste. De estos canales principales surgen atracaderos, pequeños afluentes y brazos de río que penetran en docenas de rincones de la ciudad, convirtiéndola en un inmenso puerto sin mar y, al mismo tiempo, en una verdadera obra de arte de la ingeniería.

Si bien, cuando fue fundada, la mayor parte de los edificios eran tan solo cabañas y pequeñas casas de madera, el paso de los años y el enriquecimiento de los habitantes de Westfallia ha hecho que en la zona del Primer Anillo no pueda encontrarse rastro alguno de aquellas primeras construcciones. Éstas han dado lugar a enormes mansiones y residencias, todas ajardinadas y rodeadas de vallas o muretes propios, donde la nobleza y los comerciantes de éxito se alojan cuando están en la ciudad. Cada una de estas mansiones sirve de claro testimonio del poderío y el buen gusto del que la alta sociedad westfalli disfrutan, siendo las columnas, las finas tallas y los balcones los principales protagonistas de las anchas calles que separan unas viviendas de otras. Encumbran esta zona diversos parques que se cubren de fragancias y flores al llegar la primavera. Cada uno de ellos ha sido diseñado por una familia noble distinta, y los parterres reflejan sus ideas de estilismo con formas y disposiciones en muchos casos estrafalarias. Completan la mayoría de estos vergeles decenas de estatuas que reflejan a sus respectivos patrones y sus antepasados, algunas de las cuales perduran desde hace más de 200 años.

Destaca en el Primer Anillo una torre de piedra maciza que parece competir en altura con la Torre del Homenaje del Castillo Westfalli. Si bien sus capacidades defensivas son mínimas, su utilidad queda de manifiesto en su simbolismo: los principales gremios de la ciudad se reúnen regularmente en lujosas estancias y salones, marcando el devenir económico de la ciudad y, en buena medida, del reino. Un poder otorgado, en palabras de los propios hombres de negocios, a aquellos que lo han obtenido con el sudor de su frente, y no con su solo nacimiento.

El segundo anillo está constituido por diversos distritos, entre los que los de artesanos y mercaderes destacan por su número. Las viviendas y construcciones de los llamados ‘Nuevos Nobles’ contrastan con las calles angostas y el olor a pescado de los diversos puertos y almacenes que pueblan esta zona. Cabe destacar que puede encontrarse en esta sección de Westfallas-Nova el edificio central desde el que la Guardia de la ciudad se coordina. También llamados “Espaderos”, este cuerpo compuesto por casi quinientas almas son famosos por haber sido otrora un cuerpo militar del propio ejército Westfalli, desligado del ejercicio militar activo en pos de la salvaguarda de la ciudad al final de la Tercera Gran Guerra. Sin embargo, muchos aspectos de su cultura siguen íntimamente ligados a la cultura del ejército, y es costumbre, por ejemplo, que todos los neófitos que llegan a ser nombrados Espaderos juren su cargo ante el propio Rey, poniendo sus vidas a su servicio y al de la ciudad. No son pocas las solicitudes de ingreso que recibe este cuerpo anualmente, y sin embargo son muy contadas las que se aceptan. Los Espaderos se consideran un cuerpo de élite, y es un gran honor poder entrar a servir como uno de ellos.

The Musketeer - by DavidGalopim

The Musketeer – by DavidGalopim

El tercer anillo es aún más grande y variado. La mayoría de las calles que recorren esta sección son estrechas y están flanqueadas por edificios que, si bien son de piedra y de buena calidad, tienen un marcado carácter funcional, por encima de cualquier fin decorativo que pudiese darle. Los westfallis, sin embargo, se precian de ser gente alegre y elegante, y allí donde la arquitectura no puede aportar el estilismo del que se consideran merecedores, son los tiestos y parterres de flores y las enredaderas trepadoras las que proporcionan tal efecto. Muchas calles están cubiertas por cables lanzados entre los tejados de los edificios y posteriormente cubiertos de enredaderas, creando parasoles naturales que ayudan a detener el agobiante calor que inunda el valle en verano.

La ciudad se extiende más allá de las murallas, y ha aumentado aún más en los últimos meses. La guerra y la invasión de las extrañas criaturas que, se dice, están asolando la campiña provoca que cientos de refugiados hayan llegado hasta la ciudad en busca de seguridad. Diez puertas controlan el paso de los ciudadanos desde el Tercer Anillo hacia el exterior. En los últimos días permanecen cerradas para evitar que la masificación y el caos puedan penetrar en la ciudad, aunque al mismo tiempo atemorizan a los desafortunados refugiados que no son admitidos bajo la protección que tanto ansían.

Y así, la tensión de habitantes y recién llegados no hace más que aumentar, auspiciada por el rojizo astro que parece bañarlo todo en sangre.

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Book: “Ésa es la raiz del mal -contestó Crysania a la fogata-, permanecer al margen y no mover un dedo.”
Crysania Tarinius, Sacerdotisa de Paladine. El Templo de Istar. Libro 1 de las Leyendas de la Dragonlance
http://bit.ly/1wloSl5

Written by Erizo

27/06/2014 at 1:05